Prepárate mentalmente y mírate desde fuera. ¿Qué haz hecho con tu vida? ¿Que pudiste haber hecho diferente? ¿Dónde estás y dónde deberías haber estado si hubieses tenido más fortaleza mental?

El día a día, la rutina, nos arropan y nos hacen esclavos. Hacemos lo mismo día a día. Sentarse en soledad a reflexionar, los viajes, las lecturas, ejercitarnos, nos pueden traer ideas de qué debemos de hacer.

La rutina puede ser buena o mala. Es lo que seleccionemos hacer lo que importa.

Reflexiona, respira profundo, analiza tu vida y mírate como un ser extraño. Piensa en las cosas que ese ser extraño ha hecho como si fuese otra persona. ¿Qué cambiarías? ¿Qué ejecutarías? 

Piensa bien, analiza, trata de hacer los cambios necesarios y manos a la obra. ¿Qué deseas? Bueno, ve y hazlo. Estás vivo. ¡A trabajar por ello!