Por: Carlos Maxwell

Recientemente Albert Pujols se fracturó el antebrazo izquierdo. Al momento de sufrir la lesión al hacer contacto con el corredor Wilson Betemit, se dijo que el pelotero se perdería de 6 a 8 semanas. Pujols nunca ha estado tanto tiempo inactivo. Y la casualidad es que ha pasado en su último año de contrato.

Es obvio que el dominicano se quiere quedar con los Cardenales de San Luis. Es el único equipo con el cual ha jugado, ha logrado grandes proezas allí y es donde se siente cómodo. El mismo beisbolista, ha dicho y así se lo hizo saber a los Cardenales, que hasta aceptaría menos dinero por quedarse allí. Con ese planteamiento sobre la mesa todo parecía indicar que se llegaría a un acuerdo antes de entrar en su último año de su contrato actual. Pero no fue así.

Me parece que Pujols ha sido presionando por la unión de peloteros, la cual es muy fuerte, para que se una al mejor postor. Creo que Pujols debió “halar para su lado” y aceptar un convenio por menos dinero. Así lo hizo el lanzador Cliff Lee, quien no aceptó las mejores propuestas porque prefería estar en la ciudad de Philadelphia, con los Phillies, porque ahí se sintieron a gusto él y su familia en una pasada estadía con el equipo.

Eso debió haber hecho Pujols. Es un gran riesgo para un deportista no asegurar su contrato a largo plazo cuando se está sano. Es un arma de doble filo. Quizás esta lesión le quite presión al jonronero en el aspecto de tener que convencer a la unión de que aceptará menos por parte de San Luis porque “no está jugando” y por eso su valor disminuye.

Pero por otro lado su valor si podría disminuir más de lo previsto debido a la lesión. Eso solo el tiempo lo dirá, aunque sabemos que Pujols se puede recuperar rápido. Esto es una lección de que en ocasiones uno tiene que pensar en que es lo mejor para uno mismo en casos como este. Lo que hizo Cliff Lee es digno de copiar.

http://www.twitter.com/carlosmaxwell