Por: Carlos Maxwell

Crecí viendo en la televisión a don Freddy Beras Goico. Recuerdo que me quedaba hasta tarde en la noche viendo su programa “Punto Final” y riéndome de sus ocurrencias. Ocurrencias que eran el tema de conversación al otro día en el colegio.

A mis 19 o 20 años de edad, tuve la oportunidad de conocerlo en Supercanal. En ese canal tuve mi primera oportunidad de ir ganando dinero en mi carrera. Allí empecé haciendo un programa de deportes los domingos en la noche y tenía la gran oportunidad de ir al “Gordo de la Semana”, programa de los domingos que conducía don Freddy. Allí promocionaba lo que tendría más tarde en el show deportivo. Con él trabajé allí y luego también en Telecentro.

Recuerdo cuando en las escaleras de Supercanal le dije que me gustaría irme a trabajar con él a Telecentro. Muy amablemente me dijo que miraría la posibilidad y al poquito tiempo hablamos por teléfono y pasé a trabajar con él de nuevo. Para mí era un orgullo y un placer trabajar junto al presentador y humorista más importante de República Dominicana.

Recuerdo su sencillez y su humildad. Creo que más ego teníamos los que trabajábamos junto a él, precisamente por eso; porque trabajábamos con él. Esa experiencia de trabajar con la figura televisiva más grande de mi país y que él fuera tan sencillo y con los pies sobre la tierra me hizo aprender mucho. Valoro mucho esa experiencia y creo que por más alto que uno esté debe de mantenerse humilde. Así como don Feddy.

Ya cuando el “Gordo de la Semana” salió del aire no volví a trabajar con él. Tiempo después vine hacia Estados Unidos. En una visita a Santo Domingo don Freddy me entrevistó en su programa “Con Freddy y Punto”. Sus elogios hacia mi persona en esa entrevista me honraron. Esa fue la última vez que lo vi. No recuerdo si fue en el 2005 o 2006.

A pesar de la distancia siempre que podía veía su programa por internet. Siempre seguía al tanto de lo que pasaba en su vida y en su carrera. La última vez que hablé con don Freddy fue en el 2008. Conversamos por teléfono brevemente, mientras él visitaba un restaurante en Punta Cana del que se encarga un tío mío. Fue la última vez que oí su voz dirigiendose hacia a mi.

Una mañana de Noviembre del 2010, vi mi Facebook en mi celular. Ahí me enteré de que don Freddy había muerto. Daisy Ballmajó, con quien trabajé en dominicana y junto a don Freddy me daba la información. No lo podía creer. La tristeza se adueñó de mi y de millones de dominicanos. En ésos días sentía una tristeza interior y no sabía por qué y luego recordaba que Freddy había muerto. Y de eso se trataba ese trago amargo. Otras personas me decían que les pasaba lo mismo.

Por asuntos de trabajo no pude ir a Santo Domingo a darle el último adiós. Y eso me hizo sentir muy mal. Pero estoy consciente de que él sabe que lo recuerdo con mucho cariño y que llevo esa memoria de haber trabajado junto a él en mi corazón. Así se lo manifesté por correo electrónico a su esposa Pilar y a sus hijos Giancarlo y Freddyn.

A veces me pongo a pensar con nostalgia ésos momentos en el “Gordo” y de cuando yo solo conocía a don Freddy por la televisión. No puedo creer que se nos haya ido.

Se nos fue Freddy carajo, se nos fue. Se nos fue don Freddy.

Posdata. Aunque trabajo en una gran cadena y ya lo hice en otra también, debo de admitir que mi gran logro profesional ha sido el hecho de haber trabajado junto a Freddy Beras Goico. Si, soy Carlos Maxwell. Carlos, el que trabajó con don Freddy.

http://www.twitter.com/carlosmaxwell

Aquí estoy junto a don Freddy en uno de los últimos "Gordo de la Semana"