Por: Carlos Maxwell

Me encanta que me digan que no puedo; para demostrar lo contrario.

Me encanta que una mujer me rechace; para demostrarle que se perdió de lo mejor.

Me encanta que no aprecien mi labor profesional; para con mi trabajo ganarme a la gente.

Me encanta que me deje de mirar la vecina; así la miro yo a ella con lujo de detalles.

Me encanta poder dejar de ser yo por un momento y no ser humilde. Para así poder escribir estas líneas.