Warren Buffett

Es muy difícil unir la palabra billonario con sencillez. Pero el empresario Warren Buffett sí que lo puede hacer. A pesar de tener una fortuna de 47 billones de dólares, según Forbes, Buffett vive su vida de lo más normal y sin alardes. Es el tercer hombre más rico del mundo.

–  Por ejemplo. Warren Buffett vive en la misma casa que compró en 1957 en su natal Omaha, Nebraska por $31,500 dólares. “No compres más de lo que necesitas, e invita a tus hijos a que sigan esos pasos”, -recalca Buffett.

–  Nunca anda con celular y maneja su propio carro; un Cadillac DTS. No anda con guardaespaldas ni con “alcahuetes”. No posee una computadora en su escritorio.

–  En su empresa Berkshire Hathaway, hace su junta con los ejecutivos una vez al año y mientras juegan softball.

–  Le manda una carta anual a sus gerentes diciéndoles las metas a cumplir y les pone dos reglas. La primera es, que no pierdan dinero. Y la segunda, que no olviden la regla número uno.

–  Casi no asiste a eventos sociales. Cuando llega a su casa, se hace “palomitas o rocitas de maíz” y ve televisión.

–  Se comprometió a donar el 99 por ciento de su fortuna. Ha donado billones de dólares para obras caritativas, principalmente a la Fundación de Bill Gates.

–  Su primera inversión en la bolsa de valores la hizo cuando apenas tenía 11 años de edad, y considera que inició tarde.

            Aconseja a los jóvenes lo siguiente:

  1. El dinero no crea al hombre, es el hombre quien crea el dinero.
  2. Vive tu vida tan simple como puedas.
  3. No hagas los que otros te digan. Escúchalos, pero luego haz lo que creas que sea mejor.

Leyendo sobre Warren Buffett se aprende mucho. Es admirable ver la sencillez de este señor. Y da risa ver, cómo muchos, por solo tener dos o tres pesos creen que se están llevando el mundo por delante.

Sigamos el ejemplo de Warren Buffett, y vivamos una vida feliz, sin complejos y con humildad.