Por: Carlos Maxwell

Pedro acompañó a Sarah a ese gran centro comercial a comprarse ropa interior. Al llegar al estacionamiento él la besó apasionadamente. No se podía contener. Se besaron como nunca antes.

Un oficial de la policía que iba patrullando los vio y se detuvo. “Se están exponiendo en público”, -pensó el oficial. “Eso es ilegal. Llevan multa y hasta cárcel”.

El agente del orden se les acerca y les pide identificación a los enamorados.  Les dice que lo que están haciendo es ilegal y que atenta contra la moral y las buenas costumbres. Pedro lo mira, se baja del carro, le pide a Sarah que lo haga también. “Van detenidos”, -dice el policía. Pedro le dice: “un momento oficial”. Sarah camina hacia el lado del vehículo donde están los dos hombres, mientras un curioso observa a 20 metros.

Cuando Sarah ya es visible, Pedro le dice al policía que la mire. “¿Ahora entiende oficial”?, -murmura el muchacho que hace 25 segundos estaba dentro del auto. Y el oficial le contesta: “Ya entiendo. Demasiada belleza. Que tengan un buen día; vayan en paz”.