Por: Carlos Maxwell

Me disponía a tomar los carriles expresos de la “I-95” norte camino al canal, cuando puse mis direccionales como se debe. Pero el chofer de un carro negro aceleró y no me dejaba pasar. Bueno, como ya es costumbre aquí en Miami. Tremenda sorpresa me llevé cuando vi que se trataba de nada más y nada menos que de un cura.

Lo curioso del caso es que su placa decía “get life”. O sea, “obtén vida”. Me reí de la ironía. Pensé que con choferes como él, jamás se iba hacer realidad, lo que “predicaba” su placa.

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