CelularPor: Carlos Maxwell

Antes, si mi celular sonaba insistentemente yo iba corriendo a contestarlo. Me daba pena no tomarle la llamada a alguien aunque no tuviera deseos de hablar.

Pero parece que he aprendido (o madurado), y a veces si no quiero hablar, no contesto. Antes llevaba esa carga de no haber contestado. Ya no. Hace unos minutos el celular sonó y no lo tomé. Lo dejé y se siente súper bien. iQué paz!

Tomé una decisión que me dio paz.

A veces cuando llamo a alguien y no contesta no me siento mal. Siento, que al no tomar la llamada, esa persona opta por la paz y la tranquilidad. Que esa persona se hace arquitecta de su propia soledad de la buena.