Por: Carlos Maxwell

A los que trabajamos en los medios de comunicación casi siempre nos piden una opinión sobre algún tema que está sobre el tapete. Y lo entiendo. Estamos cerca de la noticia y muchas veces somos testigos de algún hecho. Lo malo es, cuando no tenemos una opinión sobre algún tema en particular.

¿Hablarás de tal cosa en tu blog? Me preguntan muchas veces. Y mi respuesta es muy sincera: “No tengo una opinión al respecto”. Yo creo que una de las peores situaciones en la vida es cuando hablamos por hablar. Debe ser un castigo escribir por ejemplo, una columna diaria en un periódico. ¿Qué pasa si no estamos inspirados? Tiene que ser muy duro.

Un periodista dominicano muy bueno, en una ocasión me preguntó que de qué tema hablaba, pues no tenía qué decir. Ese periodista tenía una columna en un periódico de circulación nacional cuando yo trabajaba por allá en mi país. Yo le contesté que dejara la columna en blanco y que pusiera que no tenía de qué hablar ese día. “Ya lo hice una vez”, -me contestó. Me imagino que dentro de él fueron miles las ocasiones en las que sintió la mala racha de la inspiración.

Por eso me gustan los blogs. Escribes cuando quieras, de lo que quieras y a la hora que quieras. Si algún día puedo colocar mis artículos en un periódico les mandaría el archivo de mi blog para que vayan usándolo. No vaya a ser, que me quede sin inspiración y tenga que mandar, muchas hojas en blanco.