Por: Carlos Maxwell

Mediante las entrevistas que realizamos en los medios de comunicación, el público puede conocer más de cerca a determinadas personalidades de la vida pública. Las respuestas de estas personas a veces crean controversias por la sinceridad con la que contestan.  En el deporte, eso no se queda atrás.

Por ejemplo en una ocasión, el manager de los Medias Blancas de Chicago Ozzie Guillén, dijo que para él un dolor de cabeza tener que ir al Wrigley Field hogar de los Cubs. “Una vez me tuve que estacionar en un McDonald’s”, -afirmó el dirigente. Guillén manifestó que ese estadio era una porquería, y que nadie se atrevía a decirlo por la tradición que tiene. Muchos le cayeron encima al venezolano por esos planteamientos. Pero en el fondo, Guillén tiene razón. Es cierto que el estadio tiene su historia y que el transporte público de Chicago es eficiente. Pero no es menos cierto, que el estadio es un caos para estacionar y que se ha quedado atrás en comparación con los demás de las grandes ligas.  

En la postemporada del 2007, cuando los Medias Rojas estaban debajo en la serie 1-3 ante los Indios de Cleveland, el jonronero Manny Ramírez dijo que si el equipo perdía el día después y era eliminado no importaba. “Si perdemos no será el fin del mundo”, -apuntó en esa ocasión el dominicano. Y agregó: “Si perdemos siempre está el año próximo”. Aunque muchas personas criticaron al pelotero diciendo que estaba dejando a un lado su espíritu de compañerismo, parece que esas declaraciones le dieron un ánimo extra a los Red Sox. Después de eso, ganaron tres partidos seguidos, avanzaron a la Serie Mundial y se coronaron campeones por segunda vez en cuatro años.

Todos sabemos, que las personas que están en el escrutinio público deben de tener cierto comportamiento y que en muchas ocasiones no siempre deben de decir lo que piensan. Pero también sería factible, que de vez en cuando escuchemos lo que realmente ellos piensan, y no necesariamente, lo que queremos oír.