Apreciados Rays:

No se sientan mal porque perdieron la Serie Mundial. Ustedes hicieron un gran trabajo. Recuerden que nadie esperaba que ustedes siquiera clasificaran. Todos los “expertos” predijeron un oscuro sótano para ustedes. Pero, a pesar de ser un equipo joven y de haber iniciado la temporada con una nómina de apenas 43 millones de dólares, ustedes ganaron su división. Y no una cualquiera. Ganaron la división donde están los poderosos Yankees y los Red Sox. La ganaron en grande con 97 victorias.

Ya en los playoffs, también rompieron con todos los pronósticos al eliminar a los White Sox y luego al mismísimo Boston. Y aunque la Serie Mundial terminó 4-1 a favor de Philadelphia, esos números no demuestran la realidad. Ellos, los Phillies, hicieron un gran trabajo. Pero no dominaron. Aunque terminó así la serie se pudo haber ido de cualquier lado.

Siempre tengan presente que su hazaña fue grande. Ustedes lo hicieron bien aunque el arbitraje de la Serie Mundial fue un desastre total. Lo hicieron bien, aunque quizás no debieron perder el quinto juego por las cositas que pasaron que llevaron la serie hacia el otro lado de la balanza. Si Joe Maddon hubiese puesto a David Price el miércoles por la noche desde el inicio de la continuación del quinto juego, ¿las cosas hubiesen sido distintas? Muy probable que sí. Pero recuerden que fue ese mismo manager el que los llevó a donde ustedes llegaron. Con sus aciertos y a veces malas estrategias ustedes llegaron a la Serie Mundial.

Rays, no se desanimen. Ustedes lo hicieron bien y tienen un gran futuro por delante. Jugadores jóvenes que muy pronto le darán a Tampa Bay, su primer título mundial.

Un fuerte abrazo,

 

Carlos Maxwell