Por: Carlos Maxwell

Gracias a Dios tuve la oportunidad de trabajar con Freddy Beras Goico, el presentador y humorista más importante de mi natal República Dominicana. A pesar de que don Freddy es como el cuarto poder del país, a él siempre lo vi muy sencillo y cortés.

Recuerdo que don Freddy iba al supermercado solo, le daba la oportunidad a los más jóvenes de trabajar con él, y la verdad es que es muy sencillo para la gran personalidad que es en nuestro país. Ver la actitud de don Freddy me ayudó mucho.

Gracias en gran parte a ese ejemplo, puedo decir que “no me la creo”. Estoy consciente de que un día puedes estar arriba y al otro día abajo. “La gloria como una nube, desaparece si miras otras vez”, -dijo alguna vez Ricardo Arjona. En mi caso, sé muy bien lo que es estar arriba, y lo que es estar abajo, muy abajo.

Hoy día me rio mucho, cuando encuentro a colegas que juran que se están llevando el mundo por delante. Recuerdo que en una ocasión,  una colega de una estación local de la costa oeste de Estados Unidos, me pidió que me le acercara, dizque para que la protegiera de las personas que le iban a pedir autógrafos en una actividad en la que estábamos. Eso me causó bastante risa, pues pensé en la sencillez de don Freddy.

Otros se creen “personalidades”, y otros tienen un aire que parecen técnicos de la NASA. Pero no se dejen confundir. Nosotros somos personas comunes y corrientes que tenemos problemas, que vamos al baño, que tenemos deudas, que peleamos con amigos y familiares y que pasamos por todo lo concerniente al diario vivir. Este es un trabajo como cualquier otro. Con la peculiaridad, de que miles de personas, nos ven haciéndolo.