Por: Carlos Maxwell

El presidente del Comité Olímpico Internacional Jacques Rogge criticó al velocista jamaiquino Usain Bolt, porque este bailó y celebró cuando rompió los records en los 100 y 200 metros planos en los juegos olímpicos de Beijing. Y yo como me pregunto, ¿gran cosa? ¿Acaso los deportistas de las demás disciplinas no celebran entre ellos? Cuando la selección argentina de futbol masculino gano el oro, celebraron en grande. Lanzaron agua al aire, bailaron, se subieron al banquillo y saltaron. En fin, montaron un espectáculo después del juego. Y bien merecido eso. Todo el que ganaba celebraba. Así que, ¿qué tiene de malo que un velocista celebre su triunfo, y más cuando se habla de un título mundial?

La verdad es que no entiendo. En el deporte hay muchas emociones que a veces no se pueden evitar. Todo el que gana tiene derecho a celebrar. ¿O no?