Por: Carlos Maxwell

Para llegar a Pekín, primero tomé un avión desde Miami a Chicago. De ahí viajé en un  vuelo chárter hasta China. Ese trayecto de más de 12 horas fue espectacular. Empleados de NBC  y Telemundo conjuntamente con los internos, armamos lo que fue un gran evento social a más de 30 mil pies de altura. Las conversaciones, los chistes, y los tragos hicieron que todas esas horas parecieran minutos. Y también, que el avión se convirtiera en un gran apartamento, donde amigos, compartían un rato agradable.