Los noticieros tanto en inglés como en español, se han dado a la tarea de colocar al presentador de deportes parado. Recuerdo como yo disfrutaba del segmento deportivo cuando a la edad de once años vivía en Nueva York. Los presentadores de ese segmento estaban ahí tranquilitos sentados en su silla.

 

En mi trabajo anterior a este aquí en el 51, mi compañero de deportes hacía el segmento en una especie de jaula. “Nunca me he sentido cómodo desde aquí”, – me confesó. Y es que antes él hacía su segmento sentado. A mí en cambio, me tenían detrás de un podium y parado. En una ocasión dije en el aire: “parezco un presidente parado aquí”. Un buen día me cansé y le dije a un productor que quitaramos eso y que yo haría el segmento sentado. Así lo hicimos y sin pedir permiso.

 

Con el tiempo, los compañeros de trabajo me decían que lucía mucho más relajado desde el día que me senté. Y es que, aunque parezca extraño, cuando uno está sentado se siente mejor. Desde el timbre de voz hasta la expresión corporal. En definitiva es mucho más cómodo. Solo fíjense en los diferentes presentadores de deportes que estén parados. Tenemos hojas en las manos, a veces las doblamos, otros parecen  jorobados, y otros parecen políticos dando un discurso. Estamos como una persona a la que le están cantando “cumpleaños” y que no sabe que hacer con sus manos.

 

Desde el punto de vista del presentador es un tanto incómodo dar las informaciones parado. Pero, ¿cómo lo vé el telespectador? No lo sé, pero es incómodo.