Los humanos a veces nos aferramos a ciertas frases o “dichos” como si fueran inequívocas. Por ejemplo: “No hay mal que por bien no venga”, o  “Más sabe el diablo por viejo que por diablo”; entre muchas otras. En los deportes y en la vida en general, creo que no deberíamos tomar muy en serio algunas de estas frases. Y en el caso deportivo, voy a señalar varios ejemplos que nos ayudarían a burlarnos de las mismas.

 

– “Siempre hacia delante. Para atrás ni para coger impulso”.

 

Yo creo que a veces tenemos que echar hacia atrás por nuestro propio bien. La vida en ocasiones nos lleva a eso. Ahí está el caso del piloto Juan Pablo Montoya quien dejó la Formula 1 para pasar al Nascar. Montoya ha manifestado que en Nascar se siente mejor, pues en la Formula 1 los pilotos tienen menos libertad. O sea, son tratados como títeres. Muchos nos sorprendimos cuando Montoya tomó esa decisión; pues creíamos que él estaba dando un paso hacia atrás. Pero creo que el éxito se logra, cuando uno trabaja en lo que más le gusta. Ese es el caso del colombiano.

 

 

– “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”.

 

Joe Girardi dejó para después lo que pudo hacer en el momento. Después de haber ganado el premio de manager del año con los Marlins en el 2006, los Orioles le ofrecieron a Girardi la posición en el 2007. En el momento, él rechazó la misma y esperó. Hoy, Girardi es el dirigente de los Yankees. Un mejor equipo y con más posibilidades de ganar.

 

Ahí está el ejemplo de dos refranes a los que no le debemos poner mucho caso.

 

P.D. “Los últimos serán los primeros”. Si voltean la fila. Dice de forma chistosa un merengue.