Legué al canal como a las 3 de la tarde. Me puse hablar con dos camarógrafos a quienes les sugerí los lugares a visitar en caso de que fueran a República Dominicana. Al poco rato, me informaron que tenía que hacer un reportaje de los Marlins. Con mucho gusto lo hice y lo presenté. Pero luego se me hizo tarde. No me dio tiempo escribir dos noticias, y estaba yo al borde de la desesperación.

Le pedí a Osmany, uno de los compañeros con quien hablaba anteriormente, que me imprimiera las notas del internet para luego saber lo que diría en cámara. Pero él no podía. Solo imprimía las noticias que ya yo tenía. “Osmany corre”, -le gritaba yo.
Pero él no me traía nada. Luego me dí cuenta, que yo no me había puesto la camisa.

Por eso sugerí que los presentadores leyeran mis noticias. Ellos aceptaron pero el productor no. Así que decidieron colocar comerciales en vez del segmento de deportes.

Eso me molestó mucho. Me sentía triste, enojado, angustiado. Estaba molesto conmigo mismo y con Osmany quien no podía imprimir dos simples notas.

De replente, me desperté. Era todo un sueño. iQue alivio!

El estrés y la adrenalina de la carrera, produce estas cosas.

Si tienes algún comentario me pudes escribir a: carlos.maxwell@telemundo.com